martes, enero 13, 2015

Martes y 13, un pánico a la mala suerte que se extiende a lo largo de los siglos

«Trezidavomartiofobia». Así de primeras este vocablo podría remitir a un término eslavo. Sin embargo su origen es más cercano a nuestra tradición. Más concretamente a un miedo que durante siglos ha acompañado a nuestra tradición (también a varios pueblos de América del Sur): el terror al martes y trece

Y es que la confluencia del 13 con el martes, ambos «malditos» en el imaginario colectivo, es suficiente motivo para que durante siglos se haya considerado esta fecha como poco propicia

Para comenzar el propio martes, ya gafado desde el sabio refranero popular que dice eso de «En martes, ni te cases, ni te embarques». Y por otra parte el 13, denostado por tanta gente: desdepilotos de motociclismo hasta compañías aéreas o arquitectos de grandes rascacielos.
Un origen difuso
El miedo a este día no es único de España. Lo compartimos congriegos, chilenos, argentinos o venezolanos. En otros lugares la «mala suerte» se atrasó en el calendario hasta el viernes 13 (anglosajones) o hasta el viernes 17 (Italia)

Las leyendas sobre el origen se han adaptado a cada acervo, así la de España parece tener ocho siglos. En concreto surgiría el martes 13 de junio de 1276, día en el que Don García Ortiz de Azagra cayó abatido, junto a la mayoría de la población de Játiva (Valencia), contra los musulmanes («esto fue un martes, como pudo haber sido otro día. Pero fue en un martes», advertía en 1922 Marcos Rafael Blanco Belmonte en la revista «Blanco y Negro».). Y aunque el origen no se puede constatar de forma clara, no está de más recordar el texto que a este supuesto escribía en la histórica revista: «Hubo un martes aciago, y los reniegos y las lamentaciones de los que resultaron malparados en ese día se perpetuaron y se desfiguraron en los dichos del vulgacho, hasta convertir la execración hacia un solo día, concreto y determinado, en anatema y reprobación general hacia todos los del mismo nombre».
Numerosas leyendas
El origen es tan difuso como posibles sus explicaciones. Las hay de todos los colores. Desde que aparece con motivo de la eliminación de los Templarios (13 de octubre de 1307) hasta que tiene orígenes escandinavos y se expandió desde allí hasta el sur de Europa para que después los conquistadores españoles la llevaran al nuevo continente. Pero las teorías no se detienen aquí. Hay veces que sobrepasan la «heterodoxia» para llegar a nuevos niveles de análisis: que 13 eran los comensales en la Última Cena de Jesucristo, 13 eran los espíritus malignos según la cábala judía, que es en el capítulo 13 del «Apocalipsis» en el que llega el anticristo o que un martes 13 se produjo la confusión de lenguas en la Torre de Babel.

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