lunes, diciembre 22, 2014

La historia del brasileño que nació con la cabeza al revés

Cuando Claudio de Oliveira nació hace 38 años en Monte Santo, Brasil, a su madre le recomendaron no alimentarlo porque los doctores pensaron que no sobreviviría.

De Oliveira tiene una rara condición congénita llamada artrogriposis, que causa contracciones permanentes en las articulaciones y fusiones en los huesos.

"Nací de parto natural pero con este problema físico de tener mi cabeza al revés sobre mi espalda", contó a Gibby Zobel del programa Outlook de la BBC. "Camino de lado sobre mis rodillas y tengo mis manos pegadas unidas al frente".

Sus limitaciones físicas, sin embargo, no le impidieron realizar estudios y graduarse como contador.

En su casa tiene una oficina, utilizando su barbilla y labios para operar el ratón de la computadora. Y su condición no le afecta ver la pantalla como todo el mundo.

"Los especialistas dijeron que es un caso de adaptación perceptiva visual. Muchas personas imaginan que debido a mi deformidad y la posición invertida de mi cabeza veo al revés, pero yo veo normalmente".

"Si tienes la cabeza al revés el cerebro se adapta para ver correctamente".

IMPACTO Su madre, María José Vieira Martins, recordó el trauma emocional de su nacimiento.

"No había un hospital en el pueblo en esa época y un médico aprendiz nos salvó la vida a los dos", relató.

"Los médicos pensaron que no valía la pena alimentarlo porque tenía una respiración muy débil. Su padre se opuso y ahora aquí lo tenemos”. Con el paso de los años se planteó la posibilidad de operar a su hijo para corregir las deformidades, pero se corría el riesgo de que quedara paralizado. Fue él mismo quien decidió no someterse a la operación. "Es feliz así. Es solo un defecto físico", apuntó María José. "Nunca lo he escuchado preguntarse por qué él es así”.

MOTIVACIÓN Y esas ganas de vivir lo llevaron a empezar a compartir su historia y a convertirse en orador.

Todo comenzó en 2000 cuando lo convencieron para hablar en la iglesia de un pueblo vecino. Con el paso del tiempo, terminó convirtiéndose en un conferencista internacional.

"Podrías mirarme y decir qué puede hacer un hombre que camina sobre sus rodillas aparte de rezar. A pesar de tener este cuerpo, que es un poco diferente, nací sin límites gracias a mi coraje y voluntad de pelear por mejores días".

Ahora viaja constantemente al exterior sirviendo de inspiración para otros.

"Ni siquiera yo mismo lo creo. Para mí es algo nuevo, muy interesante y gratificante".

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